Reseña

Esto es sencillo: en el universo de las historietas argentinas hay más editoriales que autores. Cada autor cree que lo que hace es merecedor de ser publicable; con sólo eso ya se puede salir a la calle y presumir de ser historietista. No es así. Todo material sí puede y debe ser publicado; pero, ahora, seamos sinceros, sólo a unos pocos les queda bien la etiqueta de historietista: a Parés, a Agrimbau, a Calvi, a Rovella, por mencionar algunos, y a Juan Sáenz Valiente.

La Sudestada es de esas historietas a la que comencé a leer porque Diego Rey, editor de Hotel de las Ideas, me acercó un ejemplar para una eventual entrevista en Frecuencia Dibujada, y a la que, la verdad, no le tenía mucha fe. Todo lo que había leído de Sáenz Valiente había sido con guiones de gigantes: Trillo y De Santis. Para mí es importantísimo el guión. Como autor tenés que querer contarme algo que me atrape desde la primeras viñetas y contármelo bien. Como un buen cuento: que en la primera oración me obligue a seguir leyendo, que me lleve de la nariz hasta el final.

Esta historieta no sólo deslumbra en el apartado visual con una Buenos Aires, y un delta del Paraná, documentados con el más mínimo detalle, si no que a nivel guión es de lo mejor que leí en años dentro de la historieta nacional. Está a la altura de guionistas como Ferrari, Agrimbau o Valdearena, además de la de los guionistas con los que ya había trabajado con anterioridad. Sáenz Valiente armó un policial negro sin crimen, pero con todos los condimentos necesarios: un detective, una mujer atractiva, un marido desesperado y una red de engaños para desentrañar, mientras vemos cómo los personajes se entre cruzan y crecen hasta el desenlace de la historia.

Estoy convencido de que este es uno de esos libros que se le debe regalar a esas personas que no suelen leer historietas; esta es la puerta de entrada. Una historieta adulta, sincera y bien condimentada para el gusto de cualquiera. Si hoy en día cualquier persona mira fantasía heroica de la mano de Game of Thrones, cualquiera puede leer una historieta cuando su calidad es superlativa como sucede con La Sudestada.

El sello Hotel de las Ideas no suele tener -a mi modo de ver- ojo crítico a la hora de armar sus antologías, pero cuando se trata de material por fuera del grupo que lo conforma, tienen un ojo blindado ante la mediocridad y eligen material que sube la vara de la historieta argentina. El año pasado con Altavista, de Calvi; este año con La Sudestada de Juan Sáenz Valiente. Mis más sinceras felicitaciones a ellos.

Puntuación

Guión 100%
Dibujo 100%
Edición 100%
Total: ¡Excelente! 100%

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