Reseña

La ansiedad es mi karma. Querer todo, quererlo ya (parafraseando a Luca), y quererlo como soñamos es un objetivo irresoluble. Espere toda la vida que una película como Avengers: Age of Ultron llegue, y ahora que está acá y la vi, me di cuenta que quizás esté demasiado viejo para disfrutarla sin tapujos.

No sé exactamente que pretendía. Quizás que se reflexione más, o que los Earth’s Mightiest Heroes actúen menos como autómatas o títeres. Mirá que joda: es justamente de lo que Ultron dice haberse liberado: los hilos del titiritero. Es que los Vengadores accionan, pero sólo eso. Piñas por acá, volar para allá, saltar para acá, disparar eso, etc., casi como adolescentes que siguen las ordenes del “meneaito” en las fiestas de quince años de los primeros años dos-miles.

No me quiero poner muy denso con el tema, pero si POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA creas una inteligencia artificial, y esta inteligencia artificial POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA crea un cuerpo sintético, quizás los personajes podrían (mínimo) parecer asombrados, espásticos, interesados o cualquier adjetivación que no sea “Vamos a fajar al Mr. Roboto ese”.

Ahora vamos a la crítica seria de la película:

Joss Whedon ya había hecho medio cualquiera con la primera Avengers y las mismas excusas usadas anteriormente pueden usarse ahora: tiene poco tiempo para desarrollar muchos personajes e historias que se abren por todos lados, y el problema es que se olvidó que en el guión de la anterior había algo que atenuaba la dispersión de historias y la carencia de cierres argumentales que arrastra eso. En la primera película la acción pasaba en sólo un par de días y la mayor parte del tiempo TODOS los personajes estaban juntos, lo que hacía que todo lo que pasaba en pantalla, obligadamente, se cerraba en la pantalla y no en nuestra imaginación o con una toma de 2 segundos que no explica nada, como pasa en el reciente estreno.

Qué decir de los actores. Me siguen cayendo todos bien, sobre todo Roberto Junior, pero sobresale Jeremy Renner. Su Hawkeye es un poco más profundo que los demás personajes y hace lo suficiente como para librarse de la banalidad de ser un superhéroe, algo parecido a lo intentado con Tony Stark y sus pesadillas reales y oníricas en Iron Man Three. Samuel Leroy Jackson, el tercer actor de categoría del reparto (contando al nombrado Downey Jr. y a Stellan Skarsgård) aparece muy poquitín pero alcanza para sacarnos las ganas de un poco de raciocinio y análisis de situación entre tanta piña.

Este fin de semana que viene iré con mis hijos y supongo que lo disfrutare más que el fin de semana pasado: su inocencia es contagiosa y ante sus ojos esta película será tan genial como yo sentí que era Batman Returns cuando la vi por primera vez.

Puntuación

Fidelidad al original: SI. Lo suficiente para que nadie se rasgue las vestiduras o vomite en el cine. 90%
Nerdeada: Mas Grosso que Han Solo. Hulkbuster, Quinjet, Wakanda, lleno de nerdeadas que a los que no leyeron un puto comic se les escapa. 100%
Guion: NO. No aprendieron la lección y la historia pierde consistencia por mementos. 40%
Estética: Mas Grosso que Han Solo. Festival de efectos. 100%
¿Lo verías con el Don / la Doña?: NO. Después de ver esto va a tratar de no mirar películas en I-Sat cuando vos estas adelante de la tele por miedo a que no entiendas nada de lo que pasa. 40%
Total: ¡Andá a verla! 74%

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